Creative CC o porque la cultura no es un juego de suma 0

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Hace poco escuchaba un podcast de actualidad (la contracrónica) donde el locutor hablaba de la reciente guerra comercial entre EEUU y china. Y de los recelos y miedos de gran parte de la población de que el aumento de la industrialización en china y su mengua en los países europeos (por el traslado de las factorías) supusiera la ruina para los segundos.

El locutor en primer lugar resultaba como esto viene ocurriendo desde hace décadas, con la diferencia de que ahora en muchas ocasiones las empresas chinas además de fabricar comercializan directamente dichos productos en el mercado Europeo, con ejemplos tan conocidos, especialmente en el ámbito tecnologíco, como Huawei o Xiaomi (que además ha abierto tiendas físicas por toda la geografía española y aún abrirá mas).

Pero además subrayaba (en su línea liberal) que la economía no es un juego de suma 0 (según la wikipedia un juego de suma 0 es “una situación en la que la ganancia o pérdida de un participante se equilibra con exactitud con las pérdidas o ganancias de los otros participantes.”) sino que con independencia del lugar de fabricación del producto su comercio posterior enrique a todos los países implicados, tanto el que lo produce, el que lo transporta y el que lo recibe y lo vende, ya que en todos ellos se genera riqueza y empleo derivado de la comercialización.

Y me vino a la cabeza (por asociación) una situación reciente personal. En ella, a raíz de una entrevista a un guionista en cierto episodio mi podcast personal (podcast sin ánimo de lucro, con una audiencia ínfima y donde ni siquiera incluyo publicidad) planteaba en un grupo de amigos la posibilidad de añadir una canción. Una canción de la banda sonora de una película basada en un cómic, en un episodio sobre cómics y donde además este cómic era el que mas había marcado personalmente guionista. Y planteaba hacerlo a las “bravas” puesto que dicha plataforma ni siquiera incluía la posibilidad de pagar una tasa extra por usar obras protegidas por derecho de autor. Y ante esto obtuve una reacción contundente de una persona que mostraba asombro por el hecho siquiera pensar en usar una obra con copyright sin ningún tipo de permiso o contrapartida al autor (o a la sociedad de autores).

Reacción, tras pensar mas tarde en ella, que considero asociada a los conceptos erróneos de “lucro cesante” (según el cual cada vez que una persona disfruta de una obra con copyright gratuitamente deja de comprar dicho obra) y de la cultura como “juego de suma 0”, donde cuando un consumidor tiene una ganancia en forma de disfrute de una obra eso se compensa de forma exacta con la perdida de otro participante, en este caso el autor que deja de vender dicha obra.

Y creo que es erróneo. Totalmente erróneo. De igual forma que con el comercio pueden ganar ambas partes (y la historía ha demsotrado como el comercio siempre ha generado riqueza), con el uso de contenidos de forma libre (y siempre sin ánimo de lucro) pueden ganar ambas partes. Por crear dicho episodio nadie va a dejar de comprar la banda sonora de Watchmen, la película o el cómic. Pero puede que algunos oyentes, movidos por la curiosidad y deseosos de saber mas acaben comprando uno de estos tres soporte de la obra o incluso todos ellos. O a su vez hablar de dicha obra en sus respectivas redes sociales y así animar a otras personas, formando una cadena del “boca a boca” que ayuda a difundir y dar a la conocer la obra, a veces de forma mas eficiente que con enormes y tradicionales campañas publicitarias.

Y por eso la importancia de las licencias “libres” como por ejemplo (quizás las mas difundidas) las “Creative Commons” que permiten y en determinadas condiciones (como la falta de ánimo de lucro, aunque pueden ser mas o menos restrictivas) el libre uso de obra, pero siempre (derecho irrenunciable) manteniendo la autoría de la obra y permitiendo al autor controlar y regular su difesión (por ejemplo impidiendo o permitiendo la creación y comercialización de obras derivadas de la original).

La cúltura un juego no de “suma 0” sino donde todos suman.

7 comentarios
  1. El mundo del derecho de autor es muy grande y en algunos casos es tan restrictivo que impide el desarrollo de algunos proyectos. Por ejemplo me causa mucha intriga el hecho de poder tomar una foto a la Torre Eiffel de día pero si lo hago de noche estaría violando lo derechos de la compañía de bombillas.

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