Directorios, o cuando Internet tuvo páginas amarillas

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Google ha marcado un antes y un después en el Internet que conocemos, en casi todo.

Y una de las cosas ha sido búsqueda de contenido específico a través de su buscador Web, buscador que ha sido imitado y tratado de superar por otras compañías y sus propios motores de búsqueda como “Yahoo Search” o “Microsoft Bing” pero sin éxito.

Y es que antes de estos buscadores se empleaban los llamados “Directorios Web”, webs que indexaban (al estilo de una páginas amarillas), o intentaban indexar el contenido de la web (es decir direcciones WEB) en categorias y subcategorías (deporte, ocio, tiendas, gobierno, etc…), estructuradas en forma de arbol. Cada entrada era revisada y debía ser aprobada por un editor. Esto daba lugar a gigantescos listados por cada categoría y a que la búsqueda de un contenido específico conllevara a veces una interminable navegación de una categoría a otra. Además del problema de que una dirección WEB dejara de ser válida (por caída de la página web o abandono) y tras una larguísima búsqueda el resultado fuera nulo. Con tiempo cada subcategoría (y había miles) podía a su vez tener decenas de miles de entradas.

Podéis ver esto de forma magistral en la seríe “Halt and catch fire” donde dos de los protagonistas crean y trabajan durante años en la empresa creadora de uno de estos directorios (una especie de alias de “Yahoo”). Y donde la tercera protagonista colabora (de forma anónima) en el código de uno de los primeros mótores de búsqueda (uotro alias, esta vez de Google).

Con la llegada de los “motores de búsqeda” estos directorios dejarón de ser útiles. Con un simple clic, como en Google, es posible encontrar el contenido buscado con un porcentaje de fiabilidad bastante alta.

Sin embargo, ahora tenemos otros problemas, y es que el orden de prioridad de los contenidos a mostrar no es algo objetivo. Es decir si búscamos “fontanero en nuestra localidad” Google puede tener varias entradas relacionadas “fontanero Juan”, “fontanero Pepe”. Y el orden de prioridad, es decir que resultado muestre primero (el famoso PageRank) depende de muchisimas variables que no controlamos y que a veces responden a objetivos poco claros. Especialmente en lo relativo a búsqueda de noticias políticas o de sesgo ideológico. Además de que Google muestra en primer lugar y de forma resaltada aquellos contenidos patrocinados, es decir, aquellos en los que el anunciante ha pagado dinero por aparecer de forma privilegiada en los resultados. Otro problema es que la empresa guarde nuestras búsquedas para posteriormente emplear dicha información (o venderla) de forma poco ética para ofrecernos servicios o productos orientados en base a dichas búsquedas (por ejemplo si buscamos información sobre compra de casas en nuestra zonas, ofrecer dicha información con nuestros propios datos personales a una inmobiliaria que trabaje en dicha zona).

Ante esto han surgido alternativas como https://duckduckgo.com/ que en teoría ofrecen búsquedas “puras”, donde se no se haga un sesgo o manipulación interesada de los resultados y donde no se guardan las búsquedas realizadas ni ningún otro dato.

Como siempre, vosotros como internautas, decidís que herramientas emplear.

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