Marca Personal para el empleo: ¿Dónde y por qué comencé a trabajar en mi propia marca personal?

Total
5
Shares

Seguro que este artículo te ayuda a darte ese empujón que te falta para crear sentarte e invertir un tiempo a reflexionar sobre tu propia Marca Personal.

Al terminar mis estudios universitarios, decidí emprender mi carrera profesional en el extranjero. Tras vivir un tiempo en Italia y Reino Unido, decidí embarcarme en una aventura gracias a la Beca Erasmus para Jóvenes Emprendedores en Bruselas, Bélgica.

Recuerdo ese momento como uno de los más difíciles de mi carrera. Te enfrentas a un universo con mucho RUIDO. Ruido en el sentido de ‘Competencia’, de mensajes intentado convencerte,…: hay miles de personas acabando los estudios a la vez, con exactamente el mismo CV y las mismas destrezas o incluso mejores.

Fue entonces cuando decidí invertir todos mis conocimientos de comunicación que había adquirido en la carrera para crear mi Marca Personal y, gracias a ello, encontrar trabajo.

¿Qué mejor forma de presentar mi producto que conmigo mismo? 

El objetivo era claro: construir una marca personal que proyectara lo mejor de mí.

Por eso, me situé a mí mismo como producto principal de mi proyecto personal y elaboré mi propio business plan, respondiendo a 3 cuestiones principales y que os animo a que respondáis vosotros mismos:

  1. ¿Cuál es mi verdadera pasión en la vida? En mi caso: la comunicación. Solo cuando haces lo que verdaderamente te apasiona es cuando no te cuesta trabajo hacer las cosas. Elige un trabajo que te haga feliz, y no tendrás que preocuparte por trabajar en toda tu vida.
  2. ¿Cuáles son tus mejores talentos? Reforzando aquello en lo que realmente destacas con respecto a los demás, lo que te hace diferente y reconocible.
  3. ¿Qué oportunidades tengo / puedo generar a mi alrededor? Un español perdido en Bélgica sin casi hablar francés y con un nivel de inglés medio por aquellos entonces, necesitaba mucha creatividad y poder de convicción para obtener sus objetivos.

Fue entonces cuando desarrollé mi Marca Personal, un logo más o menos llamativo que definía a mi persona y que tenía que llenar de significado. Desarrollé mis tarjetas de visita, mejoré mi carta de presentación, creé una campaña masiva en RRSS y a través de mailing especializado a profesionales de RRHH… Desarrollé mi propia página web y armonicé mi imagen personal en todas las redes sociales, principalmente LinkedIn y Twitter esperando a que llegara ese gran día en que una empresa se fijara en mí y apostara por mi talento.

Y llegó ese gran día. El día en que por fin me invitan a la entrevista en la empresa en la que quería trabajar. Y llega el día de la entrevista. Estos días en los que no puedes dormir y que te despiertas dando tumbos en la cama y miras el despertador y sabes que sonará de un momento a otro.

Me acuerdo de que me fui 15 minutos antes a las oficinas para estar preparado: ‘Toda información es importante’. Observé la habitación en la que haría mi presentación, quién iba a tener enfrente, el body language de cada entrevistador, etc. Haces todo lo posible para causar una primera impresión, ponerte derecho, sonreír,…pero las manos empiezan a sudar, la boca seca, no encuentras las palabras…

Era consciente de lo que me estaba jugando, pero quería demostrar el potencial de mi CV. Pero, ¿cómo hago para que entre todos los perfiles existentes fuera yo el ‘elegido’? Por eso, aposté por ser más yo que nunca. Ser auténtico. Ser aquello que me definía. No pretendía ser quien no era… Sabía que no habría una segunda oportunidad de causar una primera impresión.

¿Queréis saber qué pasó finalmente? Afortunadamente, obtuve la posición y fui seleccionado para el trabajo que quería. Fue entonces cuando comenzó una relación mutua de CONFIANZA. Yo lo llamo el ‘banco emocional’. Cada vez que yo te ayudo a satisfacer tus necesidades con algo que tú buscas, se genera una ‘deuda’ en tu ‘cuenta bancaria emocional’. Si estás contento, esto te hará volver y seguir consumiendo los servicios que ofrezco y establecer un vínculo emocional con la marca. Hasta llegar a un punto en el que tu ‘hipoteca emocional’ es tan grande que te creerás que estás cometiendo una infidelidad cuando no me elijas. Este será el momento en el que te has hecho imprescindible. Os pongo un ejemplo para que me entendáis: Cola Cao o Coca-Cola.

Pero para llegar a ser imprescindible hay un largo camino que recorrer.

En 1970, de media una persona podía ver hasta 500 mensajes de marcas al día. Hoy, en 2018, de media una persona puede estar expuesta a 5.000 mensajes diarios.

Y en la actualidad, la revolución tecnológica nos ha ayudado y mucho. Nacen las Redes Sociales, una serie de plataformas increíbles que nos permiten presentarnos y promocionarnos a nosotros mismos. Con una característica: contenido totalmente personal y personalizado con una distribución global (cualquiera en cualquier parte del mundo puede ver nuestras publicaciones).

El éxito de las Redes Sociales es el valor de las relaciones humanas.

Es por eso por lo que, a mí, me gusta llamar las Redes Interpersonales [que ocurren entre personas], ya que, no nos olvidemos que detrás de cada cuenta hay siempre una personita (o varias).

He tenido la gran suerte de poder viajar por todo el mundo y me he relacionado con gente muy diversa y cada vez me doy más cuenta de que lo que nos une a todos los seres humanos es eso precisamente, el ser humanos.

Y es que este FACTOR HUMANO está más presente de lo que nos pensamos en nuestros referentes.

9 comentarios
  1. ¡Muchas gracias por compartir esto con nosotros! Se nota la pasión por lo que haces, y que fue una vivencia que te marcó. Me encantaría aprender de ti, porque se ve que tienes muy claras tus metas, y lo que tienes para alcanzarlas. Sinceramente opino que como orientador laboral o coach, puedes tener un hueco importante por como sabes hacer llegar la información.

  2. Manuel, gracias por enseñarme en tan poquito tiempo un montón de cosas…a mis 41 años y en esta era, la llamada era de la información, me doy cuenta que antes,con mi edad…o no servías para nada, o estabas anquilosado en tu puesto de trabajo esperando tu jubilación…Ahora un universo se abre a nosotros gracias a todas estas cosas nuevas. Y no me doy por vencida, como decía la canción, hasta conseguir una buena marca personal y trabajar en lo que me apasiona…Las nuevas tecnologías!…el futuro!. Mil gracias,Manuel!

Deja un comentario
También puede interesarte